2 contra 1 y finalización 1 contra el portero
- Chinos
- 1 peto
- Balones
- 1 portería
- Área de juego: 25x25 metros
- Jugadores: mínimo 6 (5 de campo + 1 portero)
- Duración: 15 minutos
- Número de series: 3 de 5 minutos
| Sumario | Objetivos secundarios |
|---|---|
|
Situación de 2 contra 1 para activar al atacante que encara al portero para la finalización a portería. |
Tirar pase, Recibir, Dribbling, Desmarque, Tiro a porteria, Interceptación, Contraste, Movilidad o movimiento, 1 contra Portero, 2 contra 1, Acciones para la definición, Pase útil |
Con los chinos crear un campo de juego en forma de cuadrado de 25x25 metros. Dividir el cuadrado por la mitad, con una línea central de chinos, en dos rectángulos iguales de 25x12,5 metros. En uno de los lados del cuadrado, que delimita el perímetro externo del área de juego, colocar en el centro una portería del tamaño adecuado para la categoría que se va a entrenar. En el lado opuesto a la portería comenzarán las acciones de juego en situaciones de 2 contra 1 (en la primera mitad del campo) y posteriormente en 1 contra el portero para la finalización (en la segunda mitad del campo). El portero se coloca defendiendo la portería (en categorías Primi Calci y Piccoli Amici se recomienda rotar constantemente al jugador que hace de portero). El resto de los jugadores se distribuyen como en la figura: en el primer rectángulo de juego, 2 atacantes (jugadores blancos) contra 1 defensor (jugador rojo); en el rectángulo siguiente, correspondiente a la portería (zona de finalización), se coloca un tercer atacante (jugador blanco). El quinto jugador espera su turno fuera del campo, cerca del lado opuesto del cuadrado respecto a la portería
- En el primer rectángulo de juego (a la izquierda en la figura), se inicia con una situación de 2 contra 1 a favor de los atacantes (blancos).
- Los dos atacantes, después de realizar un número determinado de pases entre ellos sin que el defensor rojo intercepte (por ejemplo, cinco pases), pueden activar al atacante situado en el rectángulo adyacente, en la zona de finalización, mediante un pase “interior” o una “verticalización”.
- El atacante en la zona de finalización, tras controlar el balón, afronta un duelo 1 contra 1 contra el portero para finalizar con el objetivo de marcar gol.
- Si el portero consigue detener el tiro, debe intentar servir con un pase —con los pies o con las manos— al defensor que se encuentra en el rectángulo opuesto, quien deberá desmarcarse para poder recibir el balón.
- Por tanto, se juegan dos situaciones encadenadas: 2 contra 1 en el primer rectángulo, más alejado de la portería. 1 contra portero en el segundo rectángulo, correspondiente a la zona de finalización.

- El atacante que consigue marcar obtiene 1 punto.
- El defensor que logra controlar el balón enviado por el portero obtiene 1 punto.
- Si el defensor, en el primer rectángulo, recupera el balón, obtiene 1 punto y ocupa el lugar del atacante al que se lo ha robado o interceptado.
- Terminada la acción de juego con el tiro a portería, los jugadores rotan en las posiciones de la siguiente manera: El atacante que ha dado la asistencia al compañero para el uno contra el portero ocupa su lugar. El atacante que ha finalizado recoge el balón y se sitúa fuera del cuadrado, esperando su turno en la fila. El jugador que estaba en el exterior entra en el primer rectángulo de juego para realizar el 2 contra 1 (dos atacantes contra un defensor).
- Si vemos que el defensor tiene dificultades para recuperar el balón, después de un cierto número de repeticiones, se cambia su rol con uno de los atacantes.
- El defensor, una vez que el atacante en la zona de finalización recibe el balón para el tiro a portería, puede ir a ayudar al portero en la fase defensiva.
- Estimular el desmarque de los jugadores en la situación de 2 contra 1 para entrenar la capacidad de gestionar la superioridad numérica.
- Estimular la iniciativa y la determinación de los jugadores, especialmente en la situación de 1 contra el portero.
- Rotar a los jugadores en cada rol (especialmente en las categorías más pequeñas) para ampliar el bagaje técnico y cognitivo de los niños.
- Estimular al defensor a desmarcarse rápidamente para poder recibir el balón en caso de que el portero entre en posesión del mismo (fase de transición).
































































